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Sep 20

Eurovegas prefiere Madrid

El proyecto tendría, en principio, 6 casinos, 12 complejos vacacionales, con 3.000 habitaciones hoteleras cada una, y cada zona vacacional costará entre 2.500 y 3.000 millones de dólares. Con ellos “Las Vegas Sands” pretende atraer a unos 11 millones de turistas en 15 años que gastarían unos 15.500 millones de euros.

¿Qué será Eurovegas?

Tras varios meses de espera, el magnate norteamericano Sheldon Adelson ha anunciado la elección de Madrid para construir su proyecto de ocio y juego “Eurovegas”, una elección que en las últimas semanas comenzaba a cobrar especial fuerza. Así, La empresa del magnate norteamericano, “Las Vegas Sands”, anunció oficialmente la decisión, si bien todavía no se ha concretado la ubicación exacta del complejo en la Comunidad de Madrid. La compañía afirma que se ha completado la primera fase después de un amplio proceso negociador. A partir de aquí, el plan se traslada a la siguiente etapa donde se especificará, entre otras cosas, la determinación del tamaño y la ubicación específica de “Eurovegas”.

En el comunicado Adelson agradece a Madrid y Barcelona, el interés mostrado para el desarrollo del futuro “Eurovegas”. “Nos gustaría agradecer a la gente en Madrid y Barcelona por el tiempo y esfuerzo que han dedicado al proceso. Hemos conocido a grandes defensores de ambas ciudades, y estamos agradecidos por las amistades que hemos desarrollado”. “Barcelona es un destino turístico destacado y elegir a Madrid en lugar de Barcelona no ha sido una decisión fácil”, reza el comunicado que destaca la pujanza de la capital española para ser elegida, “el Gobierno de Madrid ha sido un fuerte defensor de su potencial y apreciamos la energía que ha mostrado en el proceso”. Quizás en esta última frase del comunicado esté la clave para entender la decisión final de Adelson.

Efectivamente, la Comunidad de Madrid, con su Presidenta Esperanza Aguirre a la cabeza, estuvo detrás del proyecto desde el principio, siendo que Barcelona se sumó al mismo casi a última hora; Madrid estaba en excelentes condiciones y con una clara ventaja para alzarse con el megaproyecto. A ello se une la circunstancia de que la estabilidad política en Madrid y la general aceptación del proyecto por la clase política y empresarial madrileña (salvo contadas excepciones como el caso del Secretario General de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, y algunos sectores de extrema izquierda) favorecieron a Madrid frente a Barcelona, algo que no ocurría en el caso de Cataluña, a lo que se unía el sempiterno coqueteo con la corrupción que siempre ha manchado a la clase política catalana en este tipo de proyectos.

Y es que el complejo desató desde el anuncio de su construcción la competición entre Cataluña y Madrid, atraídas por los puestos de trabajo que se crearían y que algunos responsables han cifrado en hasta 260.000, con unas inversiones que la propia empresa ha cuantificado en 17.000 millones de euros. “Las Vegas Sands” pretende atraer a unos 11 millones de turistas en 15 años que gastarían unos 15.500 millones de euros. El proyecto tendría, en principio, 12 complejos vacacionales, con 3.000 habitaciones hoteleras cada una, y cada zona vacacional costará entre 2.500 y 3.000 millones de dólares. Sus clientes principales serán los provenientes de los países de Europa (tanto occidental como oriental) y de los países de la ex Unión Soviética.

Se ha señalado que la inauguración podría ser en 2016 y que en 2022 se finalizarían las obras. La compañía, indica el comunicado, ha confirmado que aportará entre el 25 y el 35 por ciento de capital propio para el complejo de este proyecto que “está en fases muy tempranas y pendiente de la resolución de los retos económicos dentro de Europa“.

La decisión final de que “Eurovegas” se establezca en Madrid es una excelente noticia por lo que de revulsivo para la economía española y la creación de empleo tiene, por no hablar de la competencia que ha generado entre Madrid y Barcelona y que ha llevado a ésta última a suplir la inversión del magnate norteamericano por otro megaproyecto turístico que, desde luego, también actuará como revulsivo económico en la zona. Efectivamente, Cataluña, al ver descartada su candidatura, ha anunciado que se establecerá en el lugar previsto para “Eurovegas” un macrocomplejo de ocio llamado “Barcelona World”, no tan ambicioso como el que finalmente se establecerá en Madrid, pero que sí contribuirá a crear miles de puestos de trabajo, algo indispensable en los tiempos que corren. No obstante, el anuncio del Gobierno catalán ha dejado entrever sospechas de algo común en la política catalana como es la corrupción, ya que el proyecto de “Barcelona World” viene de la mano de Bañuelos, el visionario de “Astroc”, icono del despiole de la burbuja inmobiliaria española y protagonista de uno de los aterrizajes en la quiebra más sonoros, que salpicó a muchas cajas que entraron de su mano en la quimera del ladrillo. Más parece que con este proyecto de “Barcelona World” la Generalidad de Cataluña intenta lamerse las heridas de la derrota en el caso “Eurovegas” frente a Madrid, con una solución de última hora que llega de la mano de un personaje cuando menos poco recomendable.

En todo caso, lo importante es que el proyecto de “Eurovegas” se ha quedado en España, un proyecto que podría crear hasta 260.000 puestos de trabajo, con unas inversiones que la propia empresa “Las Vegas Sands” ha cuantificado en 17.000 millones de euros.

El proyecto tendría, en principio, 6 casinos, 12 complejos vacacionales, con 3.000 habitaciones hoteleras cada una, y cada zona vacacional costará entre 2.500 y 3.000 millones de dólares. Con ellos “Las Vegas Sands” pretende atraer a unos 11 millones de turistas en 15 años que gastarían unos 15.500 millones de euros. Cada uno de los complejos contaría con uno o varios rascacielos de al menos 140 metros de altura. Fue precisamente este uno de los escollos que se encontró la candidatura catalana, ya que al estar situados sus terrenos cerca del aeropuerto de El Prat, no se podrían construir estos rascacielos por cuestiones de seguridad.

Los complejos, como en Las Vegas, serían como una ciudad que copiaría el modelo urbanístico americano: es decir, una larga avenida (en Las Vegas la llaman el “Strip”) y a ambos lados las construcciones, tan altas como sea posible (en la capital del juego la reina es “Stratosphere Tower”: 350 metros de altura).

Además de los casinos, “Eurovegas” contaría con varios teatros, lujosos restaurantes, atracciones y salas de convenciones, entre otras cosas. Como indica Ron Reese, director de comunicación de “Las Vegas Sands”, el proyecto “está lejos de un lugar al que sóplo se va a apostar, a jugar”. “En realidad, el 65% de nuestros ingresos vienen de cosas que no son juegos. En nuestros hoteles hay museos, restaurantes, centros de congresos y convenciones, muchas cosas que no son sólo casinos. Queremos rebatir esa idea de que sólo hacemos casinos. En realidad, ese es nuestro negocio minoritario. Por ejemplo, alrededor de nuestro complejo de Singapur han crecido muchos negocios… Nosotros venimos a generar riqueza, aunque comprendemos que este tipo de negocio, y sobre todo a este tamaño, es nuevo en Europa, es algo que nunca se había planteado aquí”, admitió el director de comunicación de la compañía.

Como hemos indicado, la inauguración podría ser en 2016, algo que está a la vuelta de la esquina y que, desde luego, convertirá a Madrid en uno de los principales centros turísticos y de negocios de Europa.