Qué hacer y visitar en Pamplona
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En nuestra Guía de Pamplona te damos unas recomendaciones sobre lo que no te puedes perder en esta ciudad.
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En esta guía...
- Inicio
- Cómo viajar a Pamplona
- Vuelos baratos a Pamplona
- Visitas guiadas y actividades turísticas en Pamplona
- Alojamiento y hoteles en Pamplona
- Dónde comer y gastronomía en Pamplona
- Restaurantes recomendados en Pamplona
- De pinchos por Pamplona
- Moverse por Pamplona
- Qué hacer y visitar en Pamplona
- La Parte Vieja de Pamplona
- La Ciudadela y las Murallas de Pamplona
- El Parque Fluvial del Arga
- Tras las huellas de Hemingway en Pamplona
- Fiestas y tradiciones en Pamplona
- Mapas y planos en PDF de Pamplona
- Guías y libros sobre Pamplona
La Pamplona Monumental…

La Pamplona Monumental es una de las rutas obligadas en nuestra visita a Pamplona. A través de esa ruta vas a descubrir las distintas etapas históricas por las que ha atravesado la ciudad, desde su fundación por Pompeyo en el año 74 a. C. hasta nuestros días.
En esa ruta por los monumentos de Pamplona, partiremos de la Plaza del Castillo, lugar imprescindible en Pamplona, tanto para visitar como, por supuesto, para ir de pinchos (recuerda visitar la sección de esta Guía Dónde comer y gastronomía en Pamplona). La Plaza del Castillo (“Gazteluko Plaza”) debe su nombre a que allí se construyó el primer castillo de la ciudad entre 1308 y 1311 y, siglo tras siglo, se ha ido convirtiendo en el punto de reunión de los pamploneses y de celebración de numerosos eventos, siendo una de las señas de identidad de Pamplona y lugar de visita imprescindible.
En la Plaza del Castillo verás un quiosco de música, el cual, a su vez, es uno de los elementos arquitectónicos más apreciado de la ciudad. Asimismo, en esta plaza podrás encontrar el Nuevo Casino y el Café Iruña y la estatua a Carlos III el Noble, destacando sobre manera los portales tras los cuales se encuentra el mítico Café Iruña, lugar que te recomendamos especialmente.
Continuando con nuestro periplo por la Pamplona Monumental, tampoco debes dejar de visitar el Palacio de Navarra, situado en el Paseo Sarasate y construido entre los años 1840 y 1851. Se trata de un palacio de gran señorío y prestancia, nobleza y linaje, de presencia imponente y de líneas perfectas.
Indispensable también es la Iglesia de San Nicolás, que data del siglo XII y que cuenta con un templo gótico precioso y un inmenso órgano barroco. Tanto el templo como las afueras te trasladarán a la Pamplona medieval, ya que podrás encontrar numerosos comercios y talleres artesanos en la zona, todo en un ambiente vivo de actividad comercial. Por cierto, aquí también hay una muy buena zona de tapeo y pinchos.
Otro de los lugares imprescindibles en tu visita a Pamplona es el Ayuntamiento de Pamplona (“Iruñeko Udala”) y la Plaza Consistorial, lugar donde se dispara el famoso chupinazo de los Sanfermines. El Ayuntamiento de Pamplona es un edificio del siglo XII y de un estilo barroco precioso.
Igualmente, has de visitar el Palacio del Condestable, que constituye el único edificio de estilo renacentista de Pamplona. Hoy día constituye el Centro Cívico de Pamplona, donde tienen lugar gran número de actividades culturales.
También has de visitar la Cámara de Comptos Reales, situada en un edificio gótico encantador en pleno casco antiguo de Pamplona. La Cámara de Comptos Reales es la institución que fiscaliza las cuentas públicas en la Comunidad Foral de Navarra, contando con una gran tradición histórica al tener su origen en el siglo XIII.
Sin duda alguna, también has de visitar el Palacio de los Reyes de Navarra (actual Archivo Real y General de Navarra), uno de los símbolos del antiguo Reino de Navarra y de la importancia de esta Comunidad en la formación de España. Su construcción data del siglo XII, precisamente tras la conquista de Navarra.
Y si hay un lugar que no debes dejar de visitar en la Pamplona Monumental es la Catedral de Santa María la Real. Se trata de una Catedral de estilo gótico que fue construida durante el siglo XV, si bien, en la construcción se emplearon elementos de épocas anteriores, por lo que su emplazamiento y parte de esos elementos tienen un origen aún más antiguo.
La Catedral de Santa María la Real tiene un atractivo no sólo arquitectónico, ya que ha sido sede de numerosos acontecimientos históricos relacionados con el Reino de Navarra y constituye uno de los puntos de referencia indispensables en el Camino de Santiago a su paso por Pamplona. Por tanto, es un lugar que no puedes dejar de visitar y al que puedes dedicar toda una mañana.
Otro lugar imprescindible en la Pamplona monumental es la Capilla de San Fermín, un edificio de estilo neoclásico ubicado en la Calle Mayor, a su vez dentro de la Iglesia de San Lorenzo, en la llamada “Cuenca de Pamplona”, datando su construcción del siglo XVII y cuya visita es gratuita. Se trata de uno de los lugares en los que las celebraciones más mundanas de las Fiestas de San Fermín y el fervor religioso se fusionan en uno, ya que constituye el punto de encuentro de todos los que participan en las celebraciones. A ella acude la corporación municipal en traje de gala cada 6 de julio, horas después del “chupinazo” que da inicio a las fiestas. Con una misa se celebran las Vísperas del día grande, el 7 de julio, único día del año en que la reliquia del Santo, una talla de madera policromada y plata de fines del XV, abandona su retiro para recorrer en procesión el casco antiguo de la ciudad ante la devota y emocionada mirada de miles de pamploneses y visitantes llegados de todo el mundo. La Capilla vuelve a ser protagonista indiscutible en los actos religiosos de la “Octava” que despiden los ocho días de fiesta.
Igualmente, debemos visitar la Iglesia de San Saturnino, situada en la Calle Ansoleaga. Un edificio de estilo gótico que data del siglo XIII, también conocido como “Iglesia de San Cernin”, Santo que es el verdadero Patrón de Pamplona, no San Fermín, un dato que habitualmente sorprende a los viajeros que visitan Pamplona cuando lo descubren. A la salida del templo se encuentra el “pocico”, en el que San Saturnino bautizó a los primeros cristianos, entre ellos al que sería su primer Obispo, San Fermín.
En la Avenida Rocesvalles se encuentra uno de los monumentos más visitados en Pamplona: el “Monumento al Encierro”. Obra del escultor bilbaíno Rafael Huerta, este monumento refleja como una instantánea un momento cualquiera de un encierro de San Fermín, un instante congelado que plasma en bronce toda la fuerza, la plasticidad y la intensidad de las fiestas más internacionales de Pamplona. 11 mozos en su carrera conducen hasta la plaza a 6 toros y 3 cabestros durante 825 metros y que este momumento plasma en una fracción de segundo llena de intensidad.
Y, por supuesto, uno de los monumentos que no puedes dejar de visitar en Pamplona es su Plaza de Toros, un edificio que data de 1922 y que está catalogado como el tercer coso taurino más grande del Mundo, siendo, además, mundialmente conocido, porque en él terminan los famosos encierros de San Fermín a través de la emblemática puerta roja del callejón que da entrada a los astados al final del encierro en la Plaza de Toros. Se inauguró para los Sanfermines, el 7 de julio de 1922, realizada por el arquitecto de San Sebastián Francisco Urcola, con una capacidad de 13.620 localidades. Se utilizaron los nuevos materiales del momento, como el hormigón armado, pero con formas historicistas, con aspecto clásico. Su cuerpo principal se resuelve a la manera de un gran arco de triunfo, con galería superior y crestería de claro origen plateresco y al renacimiento remite el orden gigante empleado, jónico en el cuerpo principal y dórico alrededor del ruedo.
La Iglesia de Gazólaz es otro de los lugares monumentales de Pamplona, un edificio histórico que data del siglo XIII que se encuentra situado a 6 km de la ciudad, pero que vale la pena visitar. En plena Ruta Jacobea, camino a Puente la Reina, se encuentra la localidad de Gazólaz, un pueblecito minúsculo que dispone, sin embargo, de uno de los mejores ejemplos de iglesia porticada en Navarra, la románica de Nuestra Señora de la Purificación, en la que destaca la belleza de su atrio lateral porticado.
Se trata sólo de un pequeño resumen de lo que Pamplona te ofrece como ciudad de monumentos. Una ciudad llena de Historia que se plasma en cada uno de sus edificios, calles y rincones. Estos edificios históricos los podrás encontrar en la Parte Vieja de Pamplona, lugar indispensable para conocer el pasado, presente y futuro de esta ciudad. Para ello, te invitamos a visitar la sección especial dentro de esta Guía de Pamplona dedicada, precisamente, a La Parte Vieja de Pamplona, donde encontrarás información ampliada sobre los monumentos más importantes de la ciudad y los atractivos de esta zona tan emblemática de Pamplona.
La Ciudadela y las Murallas…

Otro de los atractivos más importantes de Pamplona son la Ciudadela y las Murallas de Pamplona. Efectivamente, la parte antigua de Pamplona está rodeada por un conjunto de murallas de 5 km de recorrido, de las que quedan algunos restos, en algunos lugares muy bien conservados. Estas Murallas de Pamplona rodean toda la Parte Vieja de la ciudad y culminan en la Ciudadela, un espacio verde sin igual, perfectamente cuidado, en el cual se ubican una serie de elementos que le proporcionan un encanto especial.
Tanto la Ciudadela como las Murallas de Pamplona son vestigios de lo que desde siempre ha sido la ciudad: un lugar estratégico con un importantísimo valor militar para los distintos pueblos que han pasado por Pamplona. Ello explica la buena conservación de estas edificaciones, ya que, progresivamente, han ido siendo reformadas, modificadas o ampliadas para adecuarse a las necesidades de la ciudad. Un ejemplo de ello es que la Ciudadela fue construida en la época de Felipe II, construcción de este tipo que es relativamente reciente en nuestro país.
Este lugar constituyen uno de los complejos bélicos mejor conservados en España, lo que le valió ser declarado Monumento Nacional. Como ciudad medieval, Pamplona se rodeó de un anillo amurallado para defenderse del enemigo, pero no fue hasta la incorporación del antiguo “Reyno de Navarra” a la Corona de Castilla, en 1515, cuando su situación estratégica le convirtió en un puesto avanzado de la corona española ante Francia. Comienza entonces el desarrollo de una magna y formidable fortaleza, que tiene su punto álgido con la Ciudadela. Bastiones, baluartes, portales, medias lunas, revellines, fuertes… dotan el conjunto amurallado de toda la sobriedad y sofisticación de este tipo de conjuntos defensivos.

Lo último...
Las Murallas de Pamplona cuentan con 7 tramos que son de especial interés:
- La Media Luna de San Bartolomé.
- La Ronda Barbazana.
- El Bastión del Redín.
- El Portal de Francia.
- El Baluarte de la Taconera.
- Los Refuerzos de la Muralla.
- La Ciudadela, propiamente dicha, que es la que culmina las Murallas.
Es en la Ciudadela, sin embargo, donde mayor interés turístico se agrupa, ya que ahí podrás encontrar un entorno natural incomparable en los jardines que se conocen como “Vuelta del Castillo”. En la Ciudadela disfrutarás de unos espacios verdes en los que practicar todo tipo de actividades al aire libre, pasear, descansar, disfrutar de la flora que tapiza el lugar y, por supuesto, descansar.
El paseo por el anillo de las murallas, entre los parques de la Media Luna y la Taconera, combina la frialdad y el silencio de la piedra con la calidez y el acogedor murmullo del infinito paisaje verde. La mejor manera de iniciar el recorrido es visitando el “Centro de Interpretación de las Fortificaciones de Pamplona”. Ubicado al final del parque de la Media Luna, es un punto estratégico para entender la construcción, la evolución y la vida de estas murallas.
Si quieres conocer más sobre este conjunto arquitectónico y de ocio, visita nuestro especial dedicado a La Ciudadela y las Murallas de Pamplona.
Los parques y jardines de Pamplona…

No cabe duda que la Pamplona Monumental y la Ciudadela y sus Murallas constituyen los atractivos más impactantes de la capital navarra. Sin embargo, existen otros lugares donde perderse en la tranquilidad de la soledad, paseando disfrutando de la naturaleza y de los parajes más encantadores de nuestra geografía.
Tal es el caso, por ejemplo, del Parque Fluvial del Arga (el Arga es el río que circunvala Pamplona), lugar que constituye un espacio verde que discurre a orillas de este río y que corre paralelo a las Murallas de la ciudad. Destaca este lugar por los innumerables y preciosos puentes que lo adornan en sus diferentes tramos y al que también dedicamos un especial que te recomendamos visitar (ir a El Parque Fluvial del Arga).
Pero además del Parque Fluvial del Arga, Pamplona cuenta con numerosísimos espacios verdes, con parques y jardines en los que pasear y perderse toda una mañana o una tarde, disfrutando del sonido de las hojas al mecerlas el viento, del cantar de los pájaros, o, sencillamente, del silencio de una ciudad que es una delicia para los sentidos. En este sentido, además de los parques que ya te hemos mendionado, en Pamplona puedes disfrutar de:
- El Parque de la Taconera: Es el parque más antiguo de la ciudad, datándose en el año 1830, con un estilo romántico francés delicioso. Cuenta con un zoo en su interior en el que existen algunas especies especialmente raras.
- El Parque de la Media Luna: Es un parque en forma de media luna, de ahí su nombre. Cuenta con un café clásico en su interior, fuentes y un estanque con peces, así como una pista de patinaje.
- El Parque de Tejería: Está a continuación del Parque de la Media Luna, el cual te conducirá hasta el puente medieval de la Magdalena.
- El Parque de Antoniutti: Bajando por la calle de San Nicolás y atravesando el Portal del mismo nombre, llegarás a este parque. Es más moderno que los anteriores y con más actividad, ya que está especialmente diseñado para los jóvenes al efecto de desarrollar actividades deportivas de todo tipo y a la exposición de obras de arte contemporáneo.
- El Campus de la Universidad de Navarra: El Campus de la Universidad de Navarra se ha convertido en una de las zonas verdes más importantes de la ciudad. Tiene una extensión de 40.000 metros cuadrados y más de 43.000 árboles y arbustos con especies como la sequoya, el arce, el serbal de los cazadores, tilos, chopos lombardos, árbol de Judea, abeto, thuya, cedro, sauce, hierba de la Pampa o “gingko biloba”.
- El Campus de la Universidad Pública de Navarra: Los jardines del Campus de la Universidad Pública de Navarra muestran más de cien especies llegadas de los cinco continentes: África (palmera, abeto de Libia, cedro del Atlas…), América (sequoya, acacias, magnolios…), Oceanía (eucaliptos), Asia (árbol de las pagodas, avellano turco), y Europa. También hay una representación de las especies autóctonas navarras.
- El Parque de Yamaguchi: Se trata de un parque de estilo oriental y su nombre lo recibe por la ciudad japonesa de Yamaguchi, con la que está hermanada Pamplona. Da un toque diferente a la Pamplona eminentemente cristiana y occidental y en él podrás disfrutar de la más pura y exquisita ornamentación japonesa. Junto al lago de este parque se encuentra situado el Planetario de Pamplona; inaugurado en 1993, cuenta con la cúpula más grande del mundo con 20 metros de diámetro en un edificio de color rojo que se ha convertido en una referencia cultural, científica, turística y educativa obligada, que más de 100.000 personas visitan cada año.
No obstante, un paseo, ya sea a pie, ya sea en bicicleta, por Pamplona te descubrirá muchísimos más espacios verdes, tanto en parques como en jardines. Lugares en los que pasear, sentarse, relajarse y fundirse con una ciudad llena de Historia y un pasado que se halla impreso en cada una de sus piedras y rincones. Puedes descargarte un plano en PDF de los parques y jardines de Pamplona desde aquí. Igualmente, te recomendamos visitar nuestra sección dedicada a moverse por Pamplona, donde encontrarás formas ingeniosas y diferentes para moverte por la ciudad y descubrirla de una forma original.
Como habrás podido comprobar, Pamplona es mucho más que los Sanfermines.
Si esta ciudad fue capaz de enamorar a Hemingway no fue sólo por la fiesta de esta ciudad en honor a San Fermín, sino que, además, Pamplona enamora en cada detalle, en cada lugar de su geografía, en todas y cada una de sus calles. Pamplona es, desde luego, mucho más que los Sanfermines.
La Pamplona de Hemingway…

Pero si hay una atractivo fundamental en Pamplona, es la omnipresente figura del escritor norteamericano Ernest Hemingway, una figura que apenas se puede ver en forma de busto o estatua por pa ciudad, pero que, sin embargo, impregna cada rincón de la ciudad, especialmente cuando llega San Fermín.
Efectivamente, podemos decir sin temor a equivocarnos que la fama internacional de Pamplona no sería tal si no hubiese sido por Hemingway, un personaje que vivió y amó a esta ciudad de tal forma que ambas figuras quedarían ligadas para siempre en el imaginario pamplonés. Por ello, te proponemos que, en tu visita a Pamplona, sigas los pasos del escritor norteamericano y su huella a través de nuestro especial dedicado a las andanzas de Hemingway en Pamplona, una forma llena de encanto y romanticismo de disfrutar y descubrir esta ciudad más allá de los tópicos más turísticos. Seguro que tú también te enamorarás de esta ciudad como lo hiciera Ernest Hemingway.
El “Gran Hotel La Perla”, el “Café Bar Torino”, el “Hotel Quintana” o, por supuesto, el “Café Iruña”, son lugares comunes en el imaginario de Pamplona que nos recuerdan la fuerza y la huella de Hemingway en la personalidad de esta ciudad. Lugares comunes que hicieron que el escritor norteamericano se enamorara de Pamplona desde el mismo instante en que pisara la ciudad, un 6 de julio de 1923, una fecha histórica para Pamplona y los pamploneses, tal y como se puede comprobar al seguir las huellas de Hemingway en Pamplona, un recorrido único y lleno de encanto que no te puedes perder en tu viaje a esta ciudad.
Pasear por las calles de Pamplona, ir de pinchos, tomar unos vinos o unas sidras, disfrutar de cada uno de sus parques y jardines, contemplar sus estatuas, seguir las huellas de Hemingway…, todo ello te va a descubrir una ciudad única más allá del tópico. Te recomendamos para ello que te acerques a la Oficina de Turismo de Pamplona, situada en la Calle Hilarión Eslava, nº 1, donde podrás hacerte de planos gratuitos de la ciudad y de su casco antiguo; en todo caso, puedes descargarte un plano en PDF del casco antiguo de Pamplona desde aquí. Igualmente, para moverte por la ciudad te recomendamos nuestro especial dedicado a moverse por Pamplona, donde encontrarás consejos muy útiles parar recorrer la ciudad y visitar de forma cómoda sus principales atractivos.
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